
22/11/10
17/10/10
Productos de la tierra



Todo es cíclico y hace aproximadamente un año os colgué en este mismo blog unas fotografías parecidas a estas. La recolecta de estos frutos de la tierra la llevó a cabo mi padre, que ye igual que Albin y las ardillas y se dedica a guardar reservas para el invierno. Las setas las cogieron en Padrún mi madre y el mi hermanu. ¡Ah! eso sí, cudidadín con lo de coger setas sin conocerlas bien. Estas en concreto están bastante ricas.7/10/10
24/9/10
Seruenda
Estos últimos tiempos, debido al inicio de curso escolar y esas cosas, tengo este blog un poco abandonado, menos mal que siempre anda por ahí Luciano que nos anima y nos cuelga alguna cosa digna de ver o de leer.
En cuanto a lo que a mí respecta, esta tarde subiré a Piñera después de una semana. Supongo que allí ya se notará el otoño, la seruenda, la época en la que empiezan a caer las fueyas de los árboles y en la que todo parece teñirse de naranja, marrón y ocre. Es una época un poco triste, pero a mí me encanta. Siempre que llega el otoño me acuerdo de cuando nosotros empezábamos a la escuela después de pasar el verano sin dar palo al agua. Septiembre todavía tenía un poco de olor a verano, y algunos (o algunas) nos emocionábamos con conocer a la maestra nueva (casi siempre yera una muyer). Después, en octubre empezaba a hacer más frío y ya en noviembre, nada más salir de clase, nos encerrábamos en casa o nos metíamos en casa de alguna vecina. Muchas tardes pasé yo en casa de mi tía Piedá, la hermana de mi güela, o en casa de Josefa la de Ablano. Esas muyeres siempre tenían algo interesante que contar...
En cuanto a lo que a mí respecta, esta tarde subiré a Piñera después de una semana. Supongo que allí ya se notará el otoño, la seruenda, la época en la que empiezan a caer las fueyas de los árboles y en la que todo parece teñirse de naranja, marrón y ocre. Es una época un poco triste, pero a mí me encanta. Siempre que llega el otoño me acuerdo de cuando nosotros empezábamos a la escuela después de pasar el verano sin dar palo al agua. Septiembre todavía tenía un poco de olor a verano, y algunos (o algunas) nos emocionábamos con conocer a la maestra nueva (casi siempre yera una muyer). Después, en octubre empezaba a hacer más frío y ya en noviembre, nada más salir de clase, nos encerrábamos en casa o nos metíamos en casa de alguna vecina. Muchas tardes pasé yo en casa de mi tía Piedá, la hermana de mi güela, o en casa de Josefa la de Ablano. Esas muyeres siempre tenían algo interesante que contar...
23/9/10
EN RECUERDO A LA MIO PEQUENA
| Y aquí tenemos a su marido Jesús el de Taina ante una clase práctica de los ejercios sobre desfiles militares... Avelino, como no, da su visto bueno Alguien quiso estar presente en estas clases |
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NUESTROS PERSONAJES
3/9/10
Luciano "terremoto"
Luciano es...LUCIANO: único, irrepetible, con una gran libertad interior, que refleja en su actitud ante los problemas, por duros que éstos sean. Ya sabemos que lo que importa no son los problemas sino la forma de afrontarlos. Y Luciano tiene una forma tranquila, generosa, de mirarlos; jamás se crispa, siempre derrama serenidad, simpatía; escucha, observa, se mete en la otra persona y consigue sacar de ella lo mejor.
Pese a los años de "destierro", Luciano siempre ha estado incrustado en Piñera, enraizado en Piñera, soñando en Piñera, amando a Piñera, guardando en el cofre de su corazón los recuerdos más entrañables, los ejemplos más edificantes de sus antepasados, para beber de ellos, para alimentarse de ellos. De ahí la hechura recia y artesanal de su personalidad.
Hace unos días estuvo en Piñera "fardando" de Yerno " de raza negra". Predicando universalidad con el ejemplo. Recuerdo las primeras expresiones de extrañeza de mis tías y de algunos vecinos. Pero Silve -el "negro"-dio una lección de simpatía, de humanidad, de visión positiva de la realidad, que nos impresionó a todos, que nos conquistó a todos. Comimos "tortas" y bebimos sidra. ¿Qué tal están las "tortas", Silve? "Las tortas son muy ricas, no por lo que son en sí, sino por en cariño con que han sido hechas". Eso se llama sensibilidad humana. Y no sigo porque esto se haría interminable. Gracias, Luciano, por el testimonio.
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